Artículos Originales
Effectiveness of Educational Interventions to Reduce Device Use in Children - Adolescents: A Systematic Review
María Belén Alba Zapata1, Mercedes Mickaela Coronel Salazar1, Lizbeth Nayelli Ocaña Paute1, Ruth Nayely Paguay Mullo1, Pamela Alexandra Morales Ibadango1, Mishell Carolina Santillan Borja1
Introducción: El acceso a dispositivos electrónicos con pantalla ha crecido exponencialmente durante la última década, el uso de estos dispositivos una hora antes de acostarse a dormir se considera ahora un factor de riesgo crítico para la salud pública. Objetivo: Analizar la eficacia de las intervenciones educativas dirigidas a niños y adolescentes para reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir. Metodología: Se llevó a cabo un análisis sistemático siguiendo las recomendaciones de la guía PRISMA 2020, donde se buscaron y seleccionaron artículos científicos publicados en los últimos 6 años, indexados en bases de datos bibliográficas como PubMed, Scopus, SciELO y Google Scholar, así como ensayos clínicos y entidades públicas especializadas en el tema. Resultados: De un total de 42 artículos, se incluyeron 10 ensayos clínicos aleatorizados para su análisis, se excluyeron 24 artículos por no cumplir con los criterios de elegibilidad, se eliminaron 4 registros duplicados, se analizaron 14 artículos a texto completo para determinar su elegibilidad de los cuales se eliminaron 4 estudios: 2 artículos porque la población de estudio no correspondía a nuestro tema de revisión, 1 artículo diferente a ECAs y 1 artículo por presentar una fecha de publicación fuera del período establecido. Conclusiones: Las intervenciones educativas dirigidas a reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir en niños y adolescentes disminuyen de manera consistente el tiempo de pantalla nocturno, mejoran la eficiencia del sueño y reducen la latencia del sueño, confirmando un efecto positivo sobre la calidad del descanso nocturno.
Palabras clave: Intervención educativa, tiempo de pantalla, calidad del sueño, dispositivos electrónicos, niño, adolescente..
Introduction: Access to electronic devices with screens has grown exponentially over the last decade. The use of these devices one hour before bedtime is now considered a critical risk factor for public health. Objective: To analyze the effectiveness of educational interventions aimed at children and adolescents to reduce the use of electronic devices before bedtime. Methodology: A systematic review was conducted following the PRISMA 2020 guidelines. Scientific articles published in the last six years and indexed in bibliographic databases such as PubMed, Scopus, SciELO, and Google Scholar were searched and selected, as well as clinical trials and publications from public entities specializing in the topic. Results: Of a total of 42 articles, 10 randomized controlled trials were included in the analysis. Twenty-four articles were excluded for not meeting the eligibility criteria, four duplicate records were removed, and 14 full-text articles were analyzed to determine their eligibility. Of these, four studies were excluded: two because the study population did not correspond to our review topic, one because it was not a randomized controlled trial, and one because its publication date was outside the established period. Conclusions: Educational interventions aimed at reducing the use of electronic devices before bedtime in children and adolescents consistently decrease nighttime screen time, improve sleep efficiency, and reduce sleep latency, confirming a positive effect on the quality of nighttime rest.
Keywords: Intervención educativa, tiempo de pantalla, calidad del sueño, dispositivos electrónicos, niño, adolescente.
https://orcid.org/0009-0008-6682-8384
https://orcid.org/0009-0003-2599-3803
https://orcid.org/0009-0004-4506-5438
https://orcid.org/0009-0000-9991-319X
https://orcid.org/0009-0009-4766-7076
https://orcid.org/0000-0002-5775-3535
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Recibido: 11-02-2026
Aceptado: 10-03-2026
Publicado: 28-06-2026
DOI: 10.47464/MetroCiencia/vol34/3/2026/36-47
*Correspondencia autor: mariab.alba@espoch.edu.ec
Introducción
El acceso a dispositivos electrónicos con pantalla ha crecido exponencialmente durante la última década. Estudios recientes indican que hasta el 89% de los jóvenes de los países occidentales tienen al menos un dispositivo en su cama1. Este incremento ha sido fortalecido por la diversa disponibilidad de teléfonos inteligentes y tabletas, además, del acceso permanente a internet, la expansión de las redes sociales y las plataformas de entretenimiento digital, así como la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación en los entornos educativos. Por otro lado, cabe destacar que por la pandemia por COVID – 19 tambien se aceleró la digitalización de las actividades académicas, recreativas y sociales, incrementando de esta manera la transición digital de los últimos años, convirtiendo el uso intensivo de la tecnología en un comportamiento normativo que comienza cada vez a edades más tempranas, incluso en la etapa preescolar2,3.
El uso de estos dispositivos una hora antes de acostarse a dormir (bedtime) se considera ahora un factor de riesgo crítico para la salud pública. La interacción con las pantallas no sólo desplaza el tiempo de descanso, sino que el contenido psicológicamente estimulante y la exposición a la luz azul alteran la fisiología del sueño. Estos mecanismos provocan un retraso en el ritmo circadiano y una disminución de la secreción de melatonina, lo que supone una mayor latencia del sueño y una somnolencia diurna excesiva, que afecta directamente al rendimiento académico y a la salud mental4,5.
Se han desarrollado diversas intervenciones educativas para disminuir estos efectos. Estas intervenciones educativas incluyen intervenciones educativas parentales que se centran en el establecimiento de límites, intervenciones educativas escolares sobre la higiene del sueño y las intervenciones educativas orientadas al autocontrol. Entre estas intervenciones educativas, la intervención educativa sobre la desintoxicación digital consiste en reducir de manera voluntaria y planificada el uso de dispositivos electrónicos, especialmente durante horas previas al sueño. Entre estas estrategias están, el establecimiento de rutinas nocturnas libres de pantallas en donde se establezcan actividades recreativas, la restricción del uso de dispositivos en el dormitorio, el fortalecimiento de hábitos saludables de sueño, la educación sobre los efectos de la luz azul y la participación de padres y cuidadores en la supervisión del uso de la tecnología. Las intervenciones más efectivas son a corto plazo e involucran activamente a los cuidadores en la transformación del entorno familiar en un espacio sin pantallas6,7.
El fundamento de esta revisión sistemática es la necesidad de analizar únicamente ensayos clínicos aleatorios (ECAs) que ofrezcan el más alto nivel de evidencia. Al evaluar los estudios registrados en plataformas globales de ensayos clínicos, es posible distinguir qué componentes específicos como las reglas parentales o la “desintoxicación digital”, producen cambios significativos y sostenibles, lo que aporta claridad sobre lo que consideran una prioridad en la salud de los jóvenes de hoy en día8. El objetivo de este estudio es analizar la eficacia de las intervenciones educativas dirigidas a niños y adolescentes para reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir.
Métodos: Este estudio es una revisión sistemática realizada de acuerdo con las directrices de la declaración PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). Se elaboró un protocolo interno de investigación previo al desarrollo del estudio; sin embargo, no se llevó a cabo su registro formal en una base de datos pública a nivel internacional. Todas las etapas de la revisión se llevaron a cabo siguiendo rigurosamente las pautas metodológicas establecidas por PRISMA 2020. Se incluyeron ensayos clínicos que evaluaron intervenciones educativas para reducir o modificar el uso de dispositivos electrónicos en niños y adolescentes, publicados en inglés o español durante los últimos seis años. Se excluyeron los estudios realizados en adultos jóvenes, aquellos con poblaciones mixtas o en los que los participantes estuvieran expuestos a otros factores estimulantes, como cafeína o bebidas gaseosas, que pudieran afectar los resultados. La búsqueda bibliográfica se hizo en PubMed, Scopus, SciELO y Google Scholar, y fue actualizada por última vez el 20 de octubre de 2024. La estrategia de búsqueda fue diseñada previamente y adaptada a la sintaxis específica de cada base de datos para poder garantizar una recuperación y reproductividad de la evidencia científica disponible. Se usaron descriptores controlados por Medical Subject Headings (MeSH) y Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS), complementados con palabras clave en español e inglés relacionadas con el uso de dispositivos electrónicos, intervenciones educativas, niños, adolescentes, tiempo de pantalla y calidad de sueño. Los términos de búsqueda se combinaron mediante algunos operadores booleanos como AND y OR, y se aplicaron filtros para seleccionar estudios publicados en los últimos seis años, en idioma inglés o español y con diseño de ensayo clínico. La selección de estudios se llevó a cabo en dos fases. En la primera se revisaron los títulos y resúmenes y, posteriormente, se evaluaron los textos completos. Ambas etapas fueron realizadas de manera independiente por dos revisores. Las discrepancias se resolvieron mediante discusión hasta llegar a un consenso. Cuando no fue posible llegar a un acuerdo, un tercer investigador intervino para establecer la decisión final.
Para la extracción de los datos, se utilizó una matriz que recogió las características principales de los artículos, la población estudiada, el tipo y la duración de la intervención educativa, los métodos de evaluación y los resultados sobre el uso de pantallas. Los resultados principales fueron los cambios en el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y las diferencias en la calidad y duración del sueño.
El riesgo de sesgo se evaluó con la herramienta RoB 2 y la escala de Jadad, y la certeza de la evidencia se valoró con el sistema GRADE. Debido a la heterogeneidad de las intervenciones educativas y de las variables evaluadas, los resultados se sintetizaron de forma narrativa, organizándolos según el tipo de intervención educativa y los principales hallazgos en los resultados. En total, se identificaron 42 estudios mediante la búsqueda bibliográfica; de estos, 14 se revisaron a texto completo y 10 estudios que cumplieron los criterios de inclusión, se incluyeron en la síntesis final.
Resultados: Inicialmente en los registros identificados fue de 42 artículos, de los cuales se eliminaron 4 registros duplicados, quedando así 38 artículos para el proceso de cribado por título y resumen. En la fase de screening se excluyeron 24 artículos por no cumplir con los criterios de inclusión. Posteriormente, se analizaron 14 artículos a texto completo para determinar su elegibilidad de los cuales se eliminaron 4 estudios: 2 artículos porque la población de estudio no correspondía al tema de revisión, 1 artículo diferente a ECAs y 1 artículo por presentar una fecha de publicación fuera del período establecido. Finalizando así con la inclusión de 10 ensayos clínicos aleatorizados para la presente revisión (Figura 1). Entre los estudios descartados se puede mencionar ECAs cuya fecha de publicación excedía el rango temporal establecido, como el estudio con la intervención SWITCH realizado en el 2016 que solo buscó reducir el comportamiento sedentario. Los 10 ECAs utilizados para esta revisión presentan tamaños muestrales variables, incluyendo a niños en edad preescolar, escolar y adolescentes, así como a sus padres o cuidadores, periodos de seguimiento desde intervenciones de corta duración hasta seguimiento de varios meses, lo que permitió una evaluación amplia de los efectos inmediatos como a mediano plazo. Los estudios se desarrollaron en diversos países principalmente en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca, Italia, Alemania, España, Australia, Japón, China e Israel lo que refuerza la validez de los hallazgos en las distintas poblaciones a nivel mundial. Las principales intervenciones educativas fueron intervenciones educativas presenciales, digitales, parentales y escolares, además de aquellas intervenciones que se basan en la restricción del tiempo de pantalla, promoción de hábitos saludables y estrategias para mejorar la calidad de sueño, mejorar hábitos de sueño y promover conductas saludables, evaluadas mediante cuestionarios válidos, que fueron comparadas con grupos control que recibieron atención habitual o ninguna intervención. Los resultados encontrados concuerdan entre sí, dado que las intervenciones educativas redujeron el tiempo de pantalla, mejoría en la calidad del sueño y un incremento de la actividad física (Tabla 1).
Para valorar la calidad metodológica de cada ensayo se empleó la escala de JADAD, donde 9 de 10 ECAs obtuvieron una calidad alta, con un puntaje de 3/5, esto se debió a que los artículos no eran doble ciego y por lo tanto no se mencionaba el método de doble ciego, mientras que 1 ECAs obtuvo una baja calidad 1/5 puntos, debido a que no fue descrita como doble ciego, no se describieron las pérdidas y retiros, no se mencionaba que el método para la aleatorización era el adecuado y por último no describieron el método de doble ciego.
De igual manera, se empleó la escala de GRADE para evaluar la certeza de la evidencia, de los cuales cinco ECAs representaban una certeza alta, mientras que cinco ECAs muestran una certeza moderada, debido al riesgo de sesgo, al tamaño de muestras limitados y a los amplios intervalos de confianza (Tabla 2). Por último, se utilizó el ROB2 para evaluar el riesgo de sesgo en los ensayos clínicos mediante sus cinco dominios y un juicio global. Por lo tanto, 2 ECAs muestran un bajo riesgo lo que representa una alta validez interna y por ende sus resultados aportan una evidencia confiable a la presente revisión; 3 ECAs muestran algunas preocupaciones, debido principalmente a la imposibilidad de cegamiento de los participantes y del personal, sin embargo, sus resultados se consideran válidos porque existe una aleatorización adecuada y por último 5 ECAs representan un alto riesgo porque presentaron limitaciones metodológicas lo que incrementa el riesgo de sesgo, por ese motivo sus resultados se deben interpretar con precaución (Tabla 3).
Discusión: Los estudios analizados en esta revisión sistemática demuestran que las intervenciones educativas reducen significativamente el tiempo de pantalla diario en niños y adolescentes, destacando disminuciones de hasta 202 minutos diarios19. Asimismo, se observaron mejoras en la eficiencia del sueño y una reducción en la latencia para conciliarlo, especialmente en intervenciones educativas de desintoxicación digital. Aunque algunos estudios no lograron aumentar la duración total del sueño, sí fortalecieron el conocimiento parental y la autoeficacia materna. Estos hallazgos sugieren un efecto positivo en la higiene del sueño y una mejora en los puntajes de conducta socioemocional.
Cuando comparamos nuestros resultados con lo que se ha publicado a nivel mundial, queda claro que el uso de dispositivos electrónicos está relacionado negativamente con la calidad del sueño20. Esto va en la misma línea de otros estudios21 que han mostrado que las intervenciones educativas digitales ayudan a reducir la severidad del insomnio. Las intervenciones educativas digitales personalizadas e interactivas dieron mejores resultados que los materiales tradicionales; sin embargo, todavía no está claro cómo afectan a indicadores físicos como el índice de masa corporal (IMC), por lo que hace falta más investigación.
En el entorno escolar, la efectividad de intervenciones educativas coincide con el estudio realizado por Lai et al.3, donde se reportaron mejoras positivas, aunque bastante moderadas. Por su parte, otros autores han observado que las intervenciones educativas parentales consiguen efectos más estables y que duran más tiempo22. Esto destaca la importancia de incluir a la familia en este tipo de intervenciones educativas.
Sin embargo, otra revisión sistemática advierte que la educación aislada suele ser ineficaz para generar cambios conductuales persistentes en los adolescentes23. Esto se complementa con otra revisión la cual afirma que fomentar la alfabetización digital es superior a la restricción obligatoria del tiempo24. Es fundamental abordar mecanismos psicológicos subyacentes para asegurar un cambio de hábitos sostenible, por esto las intervenciones educativas deben ser multicomponentes e involucrar activamente a todo el entorno social.
La intervención educativa parental mediante la co-visualización se presenta como una estrategia protectora esencial frente al sedentarismo digital7. Por otro lado, un metaanálisis sugiere que el ejercicio aeróbico representa la mejor intervención complementaria para combatir la adicción móvil7.
Entre las principales limitaciones de los estudios incluidos se identifican el uso predominante de medidas de autoinforme con sesgos de memoria, así como cortos periodos de seguimiento y la elevada heterogeneidad tanto clínica como metodológica, se explica por la variabilidad en las características de los estudios, el tipo de intervención utilizada, la duración del seguimiento y la variedad de variables de resultado evaluadas. Asimismo, la ausencia de protocolos pre-registrados, lo que limita la transparencia y reproducibilidad de los procesos. Por ello para futuras investigaciones se recomienda priorizar el uso de medidas objetivas, como la actigrafía, así como el desarrollo de intervenciones adaptadas al contexto sociocultural, con especial atención a poblaciones de menor edad, cuya exposición temprana a dispositivos electrónicos continúa siendo escasamente documentada.
Conclusiones: La presente revisión sistemática demuestra que las intervenciones educativas dirigidas a reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir en niños y adolescentes disminuyen de manera consistente el tiempo de pantalla nocturno, según los resultados observados en los ensayos clínicos aleatorizados incluidos. Esta reducción fue un hallazgo recurrente y verificable en la mayoría de los estudios analizados.
Asimismo, los resultados evidencian que dichas intervenciones mejoran la eficiencia del sueño y reducen la latencia de inicio del sueño, confirmando un efecto positivo sobre la calidad del descanso nocturno. En contraste, no se identificaron efectos consistentes sobre la duración total del sueño, lo que delimita claramente el alcance real de la intervención.
El análisis de los estudios incluidos confirma que las intervenciones educativas incrementan el conocimiento y la autoeficacia parental, lo cual se asoció con una mejor regulación del uso de pantallas en el entorno familiar. De igual forma, en varios ensayos se observó un aumento de la actividad física, especialmente como efecto secundario de la reducción del tiempo sedentario.
En conjunto, los resultados del presente trabajo aportan evidencia comprobable de que las intervenciones educativas constituyen una estrategia efectiva para modificar hábitos relacionados con el uso de pantallas antes de dormir y mejorar aspectos específicos de la higiene del sueño, en concordancia directa con el objetivo del estudio y con la información presentada en el resumen.
Conflicto de intereses: Los autores declararon no tener ningún conflicto de interés personal, financiero, intelectual, económico y de interés corporativo con el Hospital Metropolitano y los miembros de la revista MetroCiencia.
Financiación: Este trabajo no recibió financiación externa.
Agradecimientos: Los autores expresan su sincero agradecimiento a la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, por el apoyo académico e institucional brindado durante el desarrollo de la presente investigación, así como por la formación científica y metodológica que hizo posible la realización de este trabajo.
Contribución de los autores