Editorial

El método Delphi para la elaboración de consensos y guías clínicas

Teaching pediatric nutrition is not optional: An urgent priority for universities and hospitals


Santiago Campos-Miño1



Resumen

La metodología Delphi es un proceso estructurado e iterativo de consenso entre expertos que emplea cuestionarios anónimos, retroalimentación controlada y resúmenes estadísticos a lo largo de rondas sucesivas para abordar cuestiones complejas o inciertas. Existe un amplio consenso en la literatura de que el método Delphi es adecuado para alcanzar acuerdos sobre guías clínicas, especialmente cuando la evidencia directa de alta calidad es incompleta o contradictoria.

Palabras claves: método Delphi, consensos, guías clínicas, expertos.


Abstract

The Delphi method is a structured, iterative expert consensus process that employs anonymous questionnaires, controlled feedback, and statistical summaries across successive rounds to address complex or uncertain issues. There is broad consensus in the literature that the Delphi method is suitable for reaching agreement on clinical guidelines, particularly when high-quality direct evidence is incomplete or contradictory.

Keywords: Delphi method, consensus, clinical guidelines, experts.


  1. Unidad de Investigación Clínica; Revista MetroCiencia; Hospital Metropolitano; Quito, Ecuador; https://orcid.org/0000-0003-4686-7358

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Recibido: 10-09-2026
DOI: 10.47464/MetroCiencia/vol34/3/2026/3-6

*Correspondencia autor: drsantiagocampos@gmail.com


La metodología Delphi es un proceso estructurado e iterativo de consenso entre expertos que emplea cuestionarios anónimos, retroalimentación controlada y resúmenes estadísticos a lo largo de rondas sucesivas para abordar cuestiones complejas o inciertas1-3. Desarrollada originalmente durante la década de 1950 con fines de previsión, actualmente se utiliza ampliamente para alcanzar consensos, priorizar acciones, elaborar indicadores y redactar normas, directrices o guías clínicas en situaciones donde la evidencia de mayor nivel es limitada o resulta poco práctica1,2.


Pasos fundamentales

Un estudio Delphi típico comienza definiendo explícitamente el ámbito del problema; para ello, a menudo se recurre a una revisión bibliográfica, a debates en un grupo rector o a una ronda exploratoria abierta con el fin de generar los elementos o enunciados iniciales2-4. A continuación, los investigadores seleccionan intencionadamente a un panel de expertos —en lugar de optar por una muestra aleatoria representativa—, dado que el método busca obtener juicios fundamentados de participantes con conocimientos especializados4,5. En la mayoría de los estudios, los expertos participantes completan cuestionarios a lo largo de dos o tres rondas, siendo poco frecuente superar ese número5,6. Tras cada ronda, las respuestas se recopilan y se presentan de forma anónima; esto permite a los panelistas comparar sus opiniones con las de los otros expertos del grupo y, en la siguiente ronda, revisar o defender sus valoraciones5,7.


Opciones de diseño

Por lo general, el cuestionario se estandariza a partir de la segunda ronda, combinando a menudo valoraciones en escala Likert con comentarios o justificaciones de respuesta abierta7-9. Las respuestas del grupo suelen resumirse mediante estadística descriptiva con medidas de tendencia central, dispersión o porcentaje de acuerdo, aunque algunos estudios también emplean indicadores inferenciales o complementarios4,6,8. Los criterios de consenso constituyen una decisión de diseño obligatoria; sin embargo, la evidencia revela una inconsistencia considerable en la forma en que se definen y comunican el consenso y las reglas de finalización6. Así mismo, la calidad de la información reportada en la metodología suele ser deficiente, especialmente en lo relativo a la selección de expertos, los procedimientos de retroalimentación, las tasas de respuesta en las distintas rondas, el análisis de datos cualitativos (respuestas abiertas) y los motivos para optar por variantes modificadas5,8.

En la tabla 1 se presentan las variantes de la metodología Delphi y sus principales aplicaciones.

Tabla 1. Principales variantes del método Delphi y sus objetivos metodológicos
Tabla: elaborada por el autor.

Por tanto, la metodología Delphi se entiende mejor como un marco flexible que como un protocolo único y fijo: sus elementos fundamentales son el anonimato, la iteración, la retroalimentación controlada y el juicio grupal agregado, mientras que la composición del panel, la estructura de las rondas, los umbrales de consenso y la elección de variantes dependen de los investigadores y de la pregunta de investigación1,5. Lo que define un método Delphi riguroso no es una receta universal, sino una justificación clara y una presentación transparente de dichas decisiones metodológicas1,2.

Principales limitaciones2-8

  • La definición de consenso no es uniforme y los umbrales varían considerablemente entre los distintos estudios.
  • El método Delphi genera evidencia basada en la opinión de expertos; por tanto, debe complementar —y no sustituir— a la revisión sistemática de la evidencia cuando existan datos más sólidos.
  • La calidad de la comunicación de los resultados suele ser subóptima, presentando falta de claridad en aspectos como la selección de expertos, los métodos de análisis y la justificación de diseños modificados.
  • La validez del método depende de una ejecución estructurada que incluya paneles diversos, reglas predefinidas y mecanismos viables de garantía de calidad.

Conclusión

Existe un amplio consenso en la literatura de que el método Delphi es adecuado para alcanzar acuerdos sobre guías clínicas, especialmente cuando la evidencia directa de alta calidad es incompleta o contradictoria. Dicho respaldo está sujeto a condiciones: el método Delphi resulta más fiable cuando la selección del panel, los umbrales de consenso, las reglas de finalización y los procedimientos de comunicación de resultados están predefinidos y son transparentes. Resulta especialmente apropiado cuando el conocimiento es incompleto, la evidencia es contradictoria o no se dispone de una respuesta empírica definitiva, situaciones habituales en la elaboración de guías clínicas.